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La isla de los chamanes

 

Steve Drevet y Claude Parent-Saura

Descubierta en 1946 por el explorador franco-neerlandés Cleeve Sutherland, La isla de los chamanes es una tierra envuelta en misterio situada en algún lugar del océano Atlántico. Allí viven «los que curan el mundo». Procedentes de cuatro continentes, hechiceros, curanderos y magos, como a veces se los llama, se refugiaron en esta pequeña isla para asegurar la supervivencia de sus creencias ancestrales y transmitir sus conocimientos, huyendo del mundo moderno al que llaman «el devorador de pueblos».

En 2010, el fotógrafo Steve Drevet y el artista visual Claude Parent-Saura descubrieron los diarios de viaje del explorador Cleeve Sutherland, que entonces tenía noventa años. Tras una larga correspondencia, finalmente conocieron al anciano. Sufría trances que sus médicos asociaban con la demencia y vivía en una institución psiquiátrica de Ámsterdam.

Cleeve Sutherland compartió con ellos sus descubrimientos etnológicos sobre la isla, cuya ubicación siempre se había negado a revelar. Sus últimas voluntades eran claras: quería confiar a sus dos amigos las visiones que había experimentado en La isla de los chamanes.

Guiados por los trances y los recuerdos del explorador, Steve Drevet y Claude Parent-Saura se propusieron reconstruir el extraño universo de la isla, dando cuerpo y sustancia a sus chamanes, cuyas máscaras les otorgan poderes extraordinarios. De este viaje alegórico surgió un relato suspendido entre dos mundos. Las fotografías, nacidas de las miradas cruzadas del artista visual y el fotógrafo, van acompañadas de un diario de viaje recopilado y reelaborado por Steve Drevet a partir de fragmentos de las notas, a veces oscuras, dejadas por el propio Sutherland.

Chamán de los páramos

Cleeve Sutherland escribiría, poco antes de su muerte, ocurrida unos meses después de su último viaje espiritual:

«La isla de los chamanes está habitada por guardianes de la memoria de la Tierra que perpetúan en el mayor secreto los mitos fundacionales de nuestro planeta. ¡Que siempre sea así! Estos nativos de Arizona, México, Haití, Europa, Asia y otros lugares son los herederos de civilizaciones casi desaparecidas. Abandonaron sus tierras; huyeron de la voracidad materialista y globalizadora para preservar sus creencias ancestrales en esta isla. Viven unos junto a otros con un propósito común: conservar el patrimonio de su mundo, pero también el nuestro. Mi curiosidad de erudito occidental me costó la cordura, el aislamiento y la pobreza, pero a cambio obtuve el conocimiento supremo de otro mundo... un reino donde la espiritualidad ocupa plenamente su lugar y al que pronto me uniré. Hoy, en estas costas tranquilas, ya no tengo miedo.»

« La mujer que lleva el Tiempo en su vientre fecunda el río. Con su bastón de ramificaciones de caballito de mar, golpea las rocas submarinas…

…el río, a su vez, le responde con cantos audibles para los hechiceros con máscaras de escamas. Es un murmullo del agua que une el pasado, el presente y el futuro. A veces es un rugido, llevado por las cascadas, que anuncia la vida, la muerte…

…el chamán con máscara de tortuga, que también cumple la función de oráculo, escucha el rumor de las aguas y traduce el canto del mundo. »

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